martes, 24 de noviembre de 2015



La pirámide de Kelsen




La pirámide de Kelsen,  es un método jurídico estricto, mediante el cual quiere eliminar toda influencia psicológica, sociológica y teológica en la construcción jurídica, y acotar
La misión de la ciencia del derecho al estudio exclusivo de las formas normativas posibles y a las conexiones esenciales entre las mismas. La pirámide kelsiana, es categorizar las diferentes clases de normas  ubicándolas en una forma fácil de distinguir cual predomina sobre las demás,  ej. Constitución, ley, decreto ley, ordenanza entre otros.

La pirámide kelseniana representa gráficamente la idea de sistema jurídico escalonado. De acuerdo con Kelsen, el sistema no es otra cosa que la forma en que se relacionan un conjunto de normas jurídicas y la principal forma de relacionarse éstas, dentro de un sistema, es sobre la base del principio de jerarquía. O sea, las normas que componen un sistema jurídico se relacionan unas con otras de acuerdo con el principio de jerarquía. Imaginemos una pirámide escalonada: pues en la cúspide de la pirámide se situaría la Constitución de un Estado, en el escalón inmediatamente inferior las leyes, en el siguiente escalón inferior los reglamentos y así sucesivamente hasta llegar a la base de la pirámide, compuesta por las sentencias (normas jurídicas individuales).

   Cuanto más nos acercamos a la base de la pirámide, el escalón es más ancho, es decir, hay un mayor número de normas jurídicas. Así, el escalón superior es muy pequeño, pues Constitución sólo hay una, el escalón por debajo es más ancho (porque hay más leyes que "constituciones"), el siguiente más ancho que el anterior (porque hay más reglamentos que leyes) y así sucesivamente. Ahora bien, por encima de la Constitución y, por ende, fuera de la pirámide, se encontraría la Grundnorm (norma básica o fundamental). La pirámide sirve para reflejar la idea de validez (cada escalón es una especie de eslabón de la cadena de validez) dentro del sistema, pero quien otorga validez al sistema en sí es la norma fundamental. Ésta no es una norma positiva, sino una norma hipotética, una norma presupuesta o, en última instancia, una norma ficticia. Es una ficción para evitar que la cadena de validez produzca una regresión hasta el infinito (de otra manera cabría la pregunta "¿y qué hay por encima de la norma fundamental?). Esta norma presupuesta vendría a decir: "La Constitución y el resto de normas emanada de ella son obligatorias"


  En el caso de la aplicación de la pirámide Kelsiana al ordenamiento jurídico en Venezuela podríamos mencionar tres niveles, los cuales son el Fundamental; Legal y Sub-legal.

Karl Marx



Nació el 5 de mayo de 1818, en el 664 Brückergasse de Tréveris (Trier), ciudad que entonces formaba parte del Reino de Prusia (hoy Alemania).

Fue el tercero de los nueve hijos de Henrietta Pressburg y Heinrich Marx, un abogado judío liberal, que se convirtió al protestantismo junto con toda la familia para eludir las limitaciones de una legislación antisemita. Karl fue bautizado en una iglesia luterana en agosto de 1824. Su abuelo materno fue un rabino holandés, mientras que por línea paterna hubo rabinos en Tréveris desde 1723. Karl se convirtió en ateo y materialista, rechazando tanto la religión cristiana como judía. Fue él propio Marx quien acuñó el aforismo "La religión es el opio del pueblo". Su progenitor fue el primero en recibir una educación laica; se convirtió en abogado y fue relativamente rico.

Doctrina de Karl marx

padece una brutal ofensiva hegemónica del imperialismo en su modelo neo-liberal globalizador, para profundizar la más desenfrenada explotación de los seres humanos; para aumentar en especial el cautiverio y la miseria de los trabajadores y de sus familias; para enajenar, humillar y conducir a la ruina a los pueblos débiles; para promover los extravíos humanos, degradar la educación y la cultura; para pretender liquidar la soberanía de los Estados nacionales; etcétera, es necesario y urgente que se renueve en nuestra época, en el mundo unipolar, la práctica del movimiento revolucionario mundial, pertrechado con la plena comprensión de la doctrina marxista, como guía para la acción, como instrumento de combate, para orientar y fortalecer la lucha contra la esencia agresiva y explotadora del imperialismo, que bajo la presión de sus fuerzas más reaccionarias prepara nuevas "agresiones terroristas" contra los pueblos débiles, impulsa de nueva cuenta una economía militarista y espolea, otra vez, la carrera de los armamentos.

La doctrina de Marx no envejece, pues su unidad orgánica con los requerimientos del desarrollo social, con los intereses de la clase obrera, de todos los trabajadores y, al fin y al cabo de toda la humanidad progresista: he ahí la fuente fundamental de la fuerza inagotable de la doctrina de Marx, de su permanente actualidad.

El presente y el futuro son objeto de la constante preocupación de los comunistas del mundo entero. La doctrina de Marx y su metodología dialéctica exigen que las cuestiones se planteen en un plano histórico, sin limitarse a una explicación del pasado, sino previendo además sin temor el porvenir, realizando con optimismo y audacia una actividad práctica encaminada a hacer realidad la previsión de las perspectivas reales del futuro.

Para ello, es ineludible aplicar con sentido creador la doctrina de Marx y comprender a fondo su base científica.

Adam Smith




Adam Smith fue un economista y filósofo escocés, uno de los mayores exponentes de la economía clásica. Adam Smith basaba su ideario en el sentido común.

  • Fecha de nacimiento: 16 de junio de 1723, Kirkcaldy, Reino Unido
  • Fecha de la muerte: 17 de julio de 1790, Edimburgo, Reino Unido
  • Obras: La riqueza de las naciones, Teoría de los sentimientos morales
  • Influencias: John Locke, David Hume, Jean-Jacques Rousseau,
  • Educación: Kirkcaldy High School (1729–1737)


 La doctrina de Adam Smith.

    Las ideas de Adam Smith no sólo fueron un tratado sistemático de economía; fueron un ataque frontal a la doctrina mercantilista. Al igual que los fisiócratas, Smith intentaba demostrar la existencia de un orden económico natural, que funcionaría con más eficacia cuanto menos interviniese el Estado. Sin embargo, a diferencia de aquéllos, Smith no pensaba que la industria no fuera productiva, o que el sector agrícola era el único capaz de crear un excedente económico; por el contrario, consideraba que la división del trabajo y la ampliación de los mercados abrían posibilidades ilimitadas para que la sociedad aumentara su riqueza y su bienestar mediante la producción especializada y el comercio entre las naciones.

Así pues, tanto los fisiócratas como Smith ayudaron a extender las ideas de que los poderes económicos de los Estados debían ser reducidos y de que existía un orden natural aplicable a la economía. Sin embargo fue Smith más que los fisiócratas, quien abrió el camino de la industrialización y de la aparición del capitalismo moderno en el siglo XIX.

 Su célebre obra sistematiza de manera científica las bases del capitalismo moderno, y presentó su justificación teórica en una forma que marcaría el pensamiento de los más influyentes economistas del siglo XIX (a favor y en contra) y que en parte sigue inspirando a los defensores del mercado libre, incluso hoy en día.

Sin embargo, pese a su importancia para la historia de la ciencia económica, es importante recordar que Smith no era únicamente (ni acaso principalmente) un economista; de hecho, en sus tiempos la economía aún no se había desarrollado como disciplina independiente.

La amplitud de sus intereses, que abarcaban no solo economía, ética, filosofía política, y jurisprudencia, sino también literatura (antigua y moderna), lingüística, psicología, y la historia de la ciencia, destaca tanto por su variedad como por su profundidad analítica.

El profesor Julio Harold Cole, de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Francisco Marroquín dice de Adam Smith:

En esta época de excesiva especialización, no pueden dejar de impresionarnos la amplitud y profundidad de la erudición de Smith, fiel y genuino representante del espíritu de la Ilustración Escocesa. Sin embargo, por mucho que admiremos sus logros en campos tan variados, no puede negarse tampoco que la posteridad ha decidido recordarle principalmente por sus contribuciones a la ciencia económica, y su fama siempre se basará mayormente en su obra maestra, La Riqueza de las Naciones. Aunque escrita en inglés en el siglo XVIII, ahora pertenece al mundo y a todos los tiempos. Smith separó definitivamente la economía del restrictivo marco de referencia mercantilista, que negaba los beneficios del libre comercio entre las naciones, e hizo de ella el estudio del orden social espontáneo (y generalmente no-intencionado) que surge de los intercambios voluntarios entre individuos que producen beneficios para todas las partes involucradas, sean domésticas o extranjeras. En tanto sobreviva en este mundo el amor por la libertad, los hombres libres seguirán inspirándose en Adam Smith, autor de La Riqueza de las Naciones.